“Estimado presidente: Por favor, no se sorprenda de ver estas líneas. Le escribo con afecto y espero que mis reflexiones no afecten a su taimado espíritu. Usted sabe presidente que siempre le quise, que compartimos grandes momentos. Allá por el 1900 parece ya, y sin embargo hace días, bebimos casi de la misma botella. Eran días bonitos, presidente, qué le voy a contar. Todo estaba por hacer y no había nada que hacer. ¿Se acuerda? Bebíamos lunes, martes, miércoles, jueves viernes… No teníamos casa, ni coche, ni trabajo, ni ganas de tener casa, ni ganas de tener coche, ni ganas de tener trabajo. Querido presidente, sé que hemos pasado buenos momentos, pero empiezo ver que la vida cotidiana nos tiene rodeados. Circunstancias que no voy a explicar nos han llevado a buscar casa, a tener trabajo, a fijarnos en el último modelo de FIAT. No se lo tome a mal, presidente, no es un reproche. Supongo que estábamos equivocados cuando pensábamos que la vida no nos iba a llegar nunca.
Esta es mi reflexión, querido presidente. Espero que me responda del cambio que los días han ido operando en nuestras vidas, en nuestros planes de futuro. Espero poder hacerlo cuanto antes delante de unas cervezas, como Dios manda. Hablaremos también de los viejos buenos tiempos. Nosotros, los de ahora, ya no somos los de entonces. Y si quiere hablarme del último FIAT en el mercado, lo entenderé. Yo también estoy ahorrando”.
Sinceramente suyo…
Esta misiva extraída de las más de cien cartas que recibe el Club a diario servirá para inaugurar una nueva y cacareada sección: ALÓ PRESIDENTE, un espacio en el que podremos debatir y responder a dudas, reflexiones o peticiones de consejos sobre los más variados temas. Como presidente espero tener la colaboración de todos los demás. Puede haber alguna cosa que yo no sepa (aunque lo dudo) y que otro sí. Puede haber un caso, una vivencia, que alguno sufra y haya sufrido ya un compañero. El consultorio está abierto, aunque preferiría no tener que responder a lamentos melodramáticos como el del compañero de arriba. Omitiré su nombre, por su bien. Si alguien quiere puede contestarle. A mí ver al presidente Chávez me ha cerrado la laringe. Qué fijación por Bolívar tiene…

pd: Se me olvidaba decir que hoy es el cumple de Aída, y desde aquí reitero mis cumplidas felicitaciones. Desde el corazón del Club, que es suyo también.