Mientras se suceden aventuras polacas, húngaras, y checas, el club está pasando una verdadera crisis en la que muchos miembros se delcaran abandonados. Ismael, entre verso y verso (muy buenos, de verdad) habría que dar una verdadera razón, sincera, no como Bono. Increible la simbiosis entre el ex presidente manchego y este ex presidente de CLub. Simbiosis aparte, si el club muestra apoyo creo que deberías seguir. recuerdo que en el lungomare de Salerno te confesé mis pocas fuerzas para representar al club con esta frase: "ya no puedo continuar". Entonces me respondisteis con más apoyo, y con unas heinekken en el kiosko (ese en el que nos regalaron un pin que yo puse en mis vaqueros). Después bebimos y yo continué siendo presidente, a veces a mi pesar, pero con el sentimiento de arropo por parte vuestra. La situación es paralela, y la opinión de los que estamos en España es de que sigas adelante, al menos hasta finales de año. Nada más, club, y seguid difundiendo nuestro mesiánico mensaje.
Postdata: en los comentarios del gabinete de crisis hay una solicitud de ingreso en el club. Por favor, presidente, atiéndela!!!!!!
18 abr 2006 | 08:03 PM
SEXO EN KØBENHAVN. CAPÍTULO 1
Aterrizamos en esta ciudad plana, de gente fría y kebaps baratos. Lo primero que nos sorprende es el silencio en su aeropuerto. Sé de buena tinta que por esos lares nada se sabe del manteo de Sancho Panza en cierta venta del camino, en su largo peregrinar con Don Quijote. Seguramente la peluquera ignorante tampoco sepa quién es Cervantes.
Son muchas las peripecias acaecidas en estos seis meses. Todas ellas tienen algún punto en común con lo pasional. Pero hay que saber mirar más allá de las primeras impresiones. Hay diferencia entre llevar un albanil o un Pedro Juan dentro de nosotros...
Esta peripecia, por lo reciente de la misma y por lo improvisado de este nuevo apartado, que bien pudiera extenderse al resto de emplazamientos del club ( sexo en Pachuca, sexo en Villalgordo -aunque suene un tanto sarcástico-, sexo en Argel, sexo en Aluche, sexo en el Parque de la fiesta del Árbol, etc), será etiquetada como "peripecia 1". La lista dependerá de las sorpresas que me depare la vida o de lo que mi memoria consiga rescatar de un pasado más o menos reciente.
Ya ha quedado claro en alguno de mis relatos, siquiera comentado por encima, que el silencio es la peor de las respuestas. Acerca del sílencio, de todos modos, se hacen conjeturas un tanto precipitadas. Se dice que quien calla otorga, pero yo voy más allá y me pregunto si los sordomudos quizá sean unos otorgadores natos.
Al margen de este chiste fácil, para el cual no pido siquiera un aplauso pero sí un amago, el silencio me jode bastante. Sobretodo cuando preguntas algo, generalmente via sms, y no te responden. Nunca os ha pasado que estáis manteniendo una animada conversación por ese medio con alguien que directa o indirectamente os interesa y al llegar la pregunta o la respuesta clave, aquella que puede marcar un punto de inflexión en la relación con dicha persona, sobreviene el más hondo y prolongado y estúpidamente argumentado silencio? A MÍ SÍ.
A continuación paso a enumerar las tres excusas primigenias del silencio, en labios de una mujer:
-NO TENÍA SALDO.
-ESTABA TRABAJANDO.
-NO RECIBÍ TU MENSAJE.
Os diré cómo empezó todo...
Hace cosa de mes y medio conocí, casualmente, a una chica con algo más que pelo en la cabeza y hablo de ideas. Eso me sorprendió gratamente, y quizá por ello decidí no usar el procedimiento estándar de cortejo, aquel de "hola, bonitos zapatos... follas?". La chica se llamaba Signe y omitiré su descripción física por tratarse de una danesa común. Aunque sí recalcaré que no le sobraba nada y que era muy alta y olía muy bien.
La chica sabía algo de espanol y charlamos por espacio de 2 minutos y 43 segundos. Da fe de ello un tal Rolex.
Le dije que me apetecía volver a verla y ella dijo que no era una chica fácil. A continuación empezó a reír. Ciertamente encuentro fascinante el sentido del humor femenino. No entro ya a juzgar el "éxito" que ha tenido "5 mujeres punto com"... A colación de su sentido del humor desbordante, me pregunto qué hubiera pasado si fuera yo quien dijera eso de "no soy un hombre fácil". Supongo que me mirarían con desprecio o me espetarían un "qué creído eres".
Pero no quiero yo andarme por las ramas...Así que corto las ramas y sigo por el tronco de la cuestión. Le dije que era un chico persistente y que lo intentaría 7 veces. Si a la séptima nada prosperaba, desistiría. O quién sabe. quizá pidiera convocatoria de gracia.
Estuvimos mandándonos mensajes por espacio de dos semanas y luego yo me fui a Espana y anduve ocupado en otros asuntos. No hablo de mujeres. Lo cierto es que por aquella época debería de andar por la quinta negativa, quizá la sexta...
Tras una tregua de cuatro semanas, la semana pasada estaba haciendo chequeo de una agenda que daba entre risa y pena, con Jorge y Sergio, mis amigos de København. "Mándale un mensaje a Signe", me arengó Jorge. Mi mensaje fue un tanto quejumbroso: "Hola! Creo que este es mi séptimo intento... Cuándo vas a responder a mis mensajes?"
La respuesta no se hizo esperar, en inglés pero puntualmente traducida por servidor: "Hola! Lo siento, no pude responderte porque estaba trabajando. Y creo que no podemos vernos porque he conocido a otro chico, lo siento".
Montones de dudas arribaron a mi escrutadora mente, algunas por despecho y otras por pura lógica:
-TRABAJABA ACASO EN AFGANISTÁN COSIENDO BALONES NIKE? PORQUE, REALMENTE, NO CONOCÍA OTRO TRABAJO CON TURNOS MÁS INFERNALES, QUE LE IMPIDIERAN RESPONDER AQUEL SEXTO MENSAJE, ENVIADO UNAS 4 SEMANAS ATRÁS...
-ES IMPOSIBLE CITARSE CON UNA MUJER PARA ALGO DIFERENTE DE FOLLAR? DEBIERA DECIR QUE LO LAMENTO...PERO ANTES BIEN, ME CONGRATULO DE DECIR QUE EN KØBENHAVN SÍ LO ES.
-EN QUÉ MENSAJE CONOCIÓ A ESE OTRO HOMBRE? EN EL SEXTO? EN EL QUINTO? LA VERDAD ES QUE 7 ES UN MAL NÚMERO EN LO QUE ATANE A DEMOSTRAR TU TENACIDAD A UNA MUJER. ASÍ QUE A LA PRÓXIMA CON CINCO CREO QUE YA VA QUE CHUTA...
Tras ese nuevo fracaso, el móvil contó con algo más de espacio libre en la tarjeta SIM.
Tengo que romper de todos modos una lanza en favor de la honestidad de las mujeres escandinavas. O te adivinan las intenciones o te aclaran dudas. En Espana lo llamamos "amena información gratuita" cuando, sin venir a cuento, te relatan la vida y milagros de su novio sin realmente estar tú muy interesado en saberlo... Mismamente me pasó preguntarle la hora a una chica, hace tiempo, y que ella me dijera que su novio era relojero. O preguntarle algo a otra y que ella me dijera "no puedo hablar, tengo novio". Aquí la igualdad de sexos es más que real y la figura del novio no queda reducida a la de mero perro guardián inquisidor. Ni la de la novia a la de "informadora gratuita" o "calientapollas", que de todo hay. Aquí no hay calientapollas. Ya no se juegan a esos juegos de gente que necesita alimentar su ego o disfrutar a costa del rostro cariacontecido de la otra persona.
Me cago en diez! dije que seguía por el tronco y las ramas de éste parecen rabos de lagartija... Prosigo:
Cuando una mujer no responde tus mensajes lo mejor es sorprenderla. En Espana y otros lugares hay un muy solícito abono al "tirarnos por los suelos, humillarnos, autoflagelarnos", que en fechas tan especiales como las presentes vienen apoyado por procesiones kukluxklán de porteadores "de a pago" de esculturas santorales. Aunque la humillación a la que apelo no tiene tintes tan etéreos y sí más realistas. Un modo de autoflagelarnos es mandar un mensaje del tipo "por qué no me respondes?". A las mujeres no les gustan los fracasados ni los derrotados ni los perdedores. Quizá esto responda muchas dudas.
Así que es mejor sorprenderlas. Aquí tengo un truco bastante bueno, improvisado y que bautizaré con el nombre de: DÉJALA A CUADROS.
Así que de vez en cuando hacía la comparativa entre el modelo "AUTOFLAFÉLATE" y el modelo "DÉJALA A CUADROS". He aquí dos ejemplos, en inglés:
"WHY DON´T YOU ANSWER MY SMS´S?"
" I KNOW WHO YOU ARE, I KNOW WHERE YOU LIVE..."
La respuesta sólo la tuvo el segundo de ellos y la tuvo al instante. Aun
18 abr 2006 | 08:18 PM
(CONTINUACIÓN, CORTÉ EL RELATO SIN QUERER)...
Aunque la respuesta no fue demasiado extensa sino más bien de este tipo:
"?"
O de éste otro, más en plan pregunta retórica, del tipo un tipo caído de los árboles te pide el diero y tú le respondes: "me estás atracando?":
"ARE YOU THREATING ME?"
En fin, creo que sobran los comentarios...
Y AHORA SÍ, PASAMOS DE LA PAJA ( EN EL BUEN SENTIDO DE LA PALABRA) A LOS HECHOS. O, si no queréis que os lo diga en prosa pero en verso:
PASAMOS DE LA INTRODUCCIÓN
Y LLEGAMOS AL MEOLLO DE LA CUESTIÓN
Hablando con Jorge y Sergio y dando un rápido repaso a una chorbagenda más bien renqueante, como alguien en El Vaticano hace poco más de 12 meses...
...llegamos los tres a la conclusión de que mandar mensajes sin sentido quizá tuvieran una respuesta. El mensaje sin sentido, surrealista, absurdo, escogido, fue el siguiente:
"HELLO! I AM DRUNK AND HORNY. CAN YOU HELP ME?"
O como diría el cariacontecido profesor de academia:
"HOLA! ESTOY BORRACHO Y CACHONDO. ME PUEDES ECHAR UNA ( O LAS DOS) MANO (S)?"
Y las respuestas vendrán manana... en la tercera parte de este primer capítulo de... "SEXO EN KØBENHAVN"
Me cago en diez!
P.D.: (Sólo para los censores): La historia, desde el punto de vista de ciertos instintos primarios que propician la creación y más directamente el líbido, el autodeleite con una sola mano y la voluptuosidad, irá in crescendo.
19 abr 2006 | 08:20 PM
(tercera parte)
Y en esto que llegó el viernes por la tarde, a las puertas de un fin de semana de paro forzoso, ya que en esta región del globo, pese a que la religión se la sude a todos bastante, se cumple muy religiosamente con los periodos vacacionales.
Acababa de comer y recibí otra respuesta a uno de mis mensajes, en esta ocasión a un mensaje formal pidiendo cita para cenar con una chica que hacía tiempo no veía y que, quizá en tiempos, y valga la redundancia, hubiera aceptado encantada la oferta. No fue así.
Muy educadamente me respondió que lo sentía mucho pero que tenía que decir que no, porque había conocido a un hombre. También en mi periodo de ausencia del país. Parece mentira, te vas dos semanas y se ponen todas a follar como locas y no sólo eso, sino que también se enamoran. Cuando me vaya de aquí definitivamente puede ser el cataclismo...
En esto que yo no sabía qué responder, porque se me quedó una cara de gilipollas bastante considerable. Aunque en el fondo me alegraba por ella: en esta vida no hay que perder el tiempo, la ocasión la pintan calva. Me aburría un montón y, antes de seguir cancelando más móviles inhábiles almacenados en la tarjeta SIM decidí mandar el mensaje tipo a cada teléfono nominado para ser suprimido:
"HELLO, I AM DRUNK AND HORNY, CAN YOU HELP ME?" Primero lo envié a aquellas personas que estaba seguro no se acordarían de mí por todo el tiempo que había pasado y por las etílicas circunstancias en que habían hablado conmigo, después a otra serie de números de personas que quizá tuvieran un vago recuerdo de mí a las 5 de la madrugada en cualquier bar con los Gipsy Kings de fondo. Tal es la influencia de la música latina aquí que sólo suenan ellos y reggeaton.
Envié 11 mensajes y recibí 3 respuestas. Una de ellas preguntaba que quién era. Respondí "I AM DIONI, I WORK IN PROSEGUR" No recibí respuesta. El segundo, la respuesta fue clara:
"NO!!!!!!!!!"
La mía, lógica:
"WHY?"
Me dijeron algo así como que no estaba interesada en mí, y que no había sido muy cortés en el mensaje del otro día. Se trataba de una chica menuda que no hacía sino quejarse de cuánto le dolían los pies, así que yo le pregunté por qué tal estaban sus zapatos del 35 y el resto de su pequeno cuerpo. Si fuera una mujer oriental se lo hubiera tomado como un cumplido... Pero aquí, donde las mujeres te sacan medio palmo a veces y donde comen perritos calientes de medio metro, toda pequenez ofende. Me sugirió que cancelara su número. Yo, haciendo valer mi personalidad y mi orgullo, le respondí: "NO. BETTER YOU DELETE MINE" Dos días después le mandé un mensaje para preguntar si había borrado mi número y me respondió de tal guisa:
"WHO ARE YOU?" Así que supongo que sería la resaca o que en efecto había desaparecido para siempre de su vida. Debe de andar por la calle ahora mismo, haciendo rappel para bajar los bordillos de las aceras...
Otra respuesta del mismo tipo fue la que recibí por parte de Coral, la mentora de Jorge, uno de mis amigos de København.
"WHO ARE YOU?" me preguntó. Y he aquí la sucesión del diálogo:
"JOSÉ"
"-YOU ARE FUNNY, BUT NOT TONIGHT"
"THAT´S A PITY THAT, BEING NEIGHBOURS, WE CAN´T MEET. LET ME KNOW WHEN YOU ARE AVAILABLE"
"-MAYBE TOMORROW I GO TO THE TOWN. WE COULD MEET THERE WITH MY FRIENDS"
"OK"
...A Coral la conozco de un día. Me hice pasar por estudiante recién llegado para que ella me diera algunas indicaciones y de paso conocerla. Jorge me había dicho que era una madre soltera, yanqui, que se dedicaba a pintar y a vivir de las ayudas del gobierno para madres solteras y vagos en general. Vivía a unos doscientos metros de donde yo y su forma de comportarse era un tanto extrana. Cuando ella conoció a Jorge era agosto y acudió con su hija en una cestita, como aquella del río en la escena de la Biblia. Una sábana azul cubría a su hija, cuyo nombre no recuerdo. Para sorpresa de Jorge, cuando Coral apoyó la cestita en el suelo, en pleno centro de København y a la sazón en pleno esplendor de la canícula, la criatura se encaramó al borde, saltó de la cesta y empezó a caminar con una especie de toga azul, la sábana en cuestión... Hasta que se la quitó y siguió paseando en bolas por la plaza. Inculcando el naturismo desde la lactancia...
Por otra parte el vago recuerdo que tenía de su casa era una cafetera con grumos en el filtro, cuadros de dudosa calidad, porque si yo me dedicara a dibujar los munecos de los semáforos conseguiría un arte mucho más figurativo y colorista, y además había panales desperdigados por cada una de las estancias. Olía todo a panales cagados y a "american way of life". Suelen parecerse bastante ambos olores, por otra parte.
Por contra, ella no parecía la típica cerda, bajo el estricto punto de vista de la higiene personal y sin meterme a juzgar su idiosincrasia bajo o sobre las sábanas o contra o sobre el fregadero o cruzada o a lo largo de la alfombra o sentada o arrodillada ante la silla.
Eran las ocho y media de la tarde y yo estaba a punto de ducharme y afeitarme para ir a casa de mis amigos, en una más que previsible jornada de viernes. Cuando estaba a punto de salir por la puerta recibí un mensaje inesperado que cambió el curso de los acontecimientos, que me hizo olvidarme de los panales cagados, del naturismo de plaza mayor y del arte no figurativo de una madre soltera, vaga y mentora:
"IF YOU ARE NOT TOO DRUNK YOU CAN BUY SOME WINE AND COME TO MY PLACE AT 11..."
Era viernes Santo y quizá sólo por eso las únicas tiendas abiertas eran las licorerías y los seven eleven... Puse pies en polvorosa y, a bordo de una de mis diez bicicletas, me planté en la licorería cuando el dueno empezaba a cerrar la verja de la calle...
Grandes sorpresas nos depara esta cita furtiva e improvisada, pero os las revelaré manana...
Club!
20 abr 2006 | 03:24 PM
(cuarta parte)
Estaba lloviendo. Pedaleaba bajo la lluvia con una inusitada fuerza, moviéndome más deprisa que la tormenta. Los charcos tardaban varios segundos en empezar a salpicar agua.
Cuando llegué a la licorería me hice con dos botellas de vino.Le expliqué al tendero que tenía una cita. Era un tipo pakistaní, nacionalizado danés. Abundan por estas latitudes. Al final me decanté por un "Perdido" de Navarra, vino que a la sazón definía cómo me encuentraba en aquellos momentos a nivel vital; y un Massi cosecha de 2004. No sé dónde leí que la cosecha de 2000 fue horrenda y la de 2004 fue fabulosa, al menos en Espana, y cuando veo cualquier botella a buen precio con esa fecha un inexplicable resorte apoyado en críticas favorables de revistas especializadas me induce a comprar, compulsivamente.
Le envié un mensaje diciendo que no recordaba su dirección exacta y que si podía pasar a las 11 y media de la noche, porque antes tenía que cenar, acicalarme y buscar condones. Aunque omití este tercer matiz.
Tenía poco tiempo y la cena recalentada en el horno no tenía un sabor delicioso. Últimamente me sobra tanto tiempo que paso largas horas en la cocina y mi estómago se ha malacostumbrado, en el buen sentido de la palabra. En 13 minutos y seis copas vacié el contenido de "Perdido". Beber una botella de vino en una cifra de connotaciones de tan mal agüero no es positivo. Me miré en el espejo del cuarto de bano: los ojos me brillaban como zafiros enlutecidos y mis labios eran de un rojo tintorro nada atractivo. Me cepillé los dientes a toda velocidad, tratando de anticiparme al cebollón que estaba a punto de instalarse en mi cabeza. Pero "Perdido"empezaba a tirar fuerte de mí y ya en el ascensor me percaté de que pasta fentrífica decoraba la punta de mi nariz griega. Llevaba la botella de Massi en una bolsa de plástico, que colgué del manillar.
Pedaleaba tarareando una canción de Albert Pla, Adelaida concretamente. La yanqui no se llamaba así, pero quién sabe si esa tal Coral no fuera oriunda de dicho estado. La bolsa bailaba de lado a lado, como los salchichones colgados en el camión en una carretera con curvas. Llegué al final de la avenida describiendo una perfecta línea zagzigueante. Su número de portal era imposible de encontrar, era una manzana de viviendas de protección oficial con decoración casi idéntica. Allí no había un alma. Un gato arqueó el lomo cuando me vio pasar y saltó al otro lado del arbusto.
El cruce de mensajes se prolongó durante algo más de media hora. Estaba en el número 16, pero de otra calle. En un quiebro el cuello de la botella quedó encajado entre la horquilla y el cuadro y el siguiente quiebro provocó una explosión perfecta de vino y diminutos cristales que desbordaron la amarilla funda de la bolsa. Sólo quedaron las asas, el olor y un inmenso boquete.
Mi último mensaje fue desesperado:
"I HAVE BROKEN THE BOTTLE, I AM DRUNK, I AM LOST"
Ella me recogió en la esquina donde habíamos quedado 4 meses atrás, cuando yo me hice pasar por estudiante recién llegado solamente por conocerla y comprobar in situ que su vivienda era un museo permanente de inmundicia y "american way of life". Lo curioso es que me tuvo que llamar por teléfono porque no me reconocía. Yo dormía apoyado en el manillar de la bicicleta, en la esquina entre dos avenidas. A ella también le brillaban los ojos.
La verdad es que una botella de vino ingerida en tiempo récord, la magia de una madrugada desierta y lluviosa y la incertidumbre de pensar si se tomó en broma el mensaje que propició la cita o si ella era "de las que entendían", me hicieron verla más guapa.
El maquillaje, cuando es sutil, puede hacer milagros. Cuando es abusivo sólo hace estragos... a menudo en los labios que lo besan. Una sensación similar a ingerir una cucharada de canela, pero perfumada. Una sensación de sequedad, de comer arena de playa con diferente textura y olor. Pero a Coral le sentaba bien lo que llevaba. Hablamos de cosas muy absurdas. La meteorología es un tema bastante socorrido. Ella vestía un pantalón negro a cuadros cenido y un jersey fino de algodón verde, bajo un abrigo cuyo color no recuerdo. Pero seguro que no era fucsia. Tenía un buen culo. Tuvo que darse cuenta de que se lo estaba mirando, puesto que caminábamos en fila india en mitad de aquella acera desierta e inmensamente ancha. La estampa era bastante ridícula, yo hablaba a sus espaldas, más bien allá donde la espalda pierde su nombre, y ella hablaba en el vacío.
Fue entrar en su casa y comprobar que ya no olía a panales cagados, pero sí a platos sin fregar. Se notaba que ese fin de semana su hija naturista debió irse, con túnica, imperdible y todo, a casa de su padre. Ella estuvo casada mientras duró el embarazo. Luego se divorciaron. Fue un buen período de prácticas pre-parto para su ahora ex-cónyuge, supongo... Ella sacaría tajada no sólo del divorcio sino también de los antojos...
Coral era delgada pero no voluptuosa. Una chica de físico normal, sin excesos pero sin perfecciones absolutas. Era un poco vizca cuando te miraba de cerca. Ella hablaba conmigo mirando a un collage ubicado un metro a la derecha y luego me describía ese collage mirándome, aparentemente, a la cara. A mí me entró la risa tonta. Le dije que collage era una palabra que sonaba graciosa en sus labios. Curiosamente, ella pilló un chiste donde ni siquiera lo había y también sonrió. Suspiré, aliviado.
Nos levantamos del sofá y me ensenó el balcón, con preciosas vistas a un bloque gris y blanco de edificios estilo post-erupción Vesubiana. Volvimos dentro. Encendió la gramola y pusimos algo de música. The Doors, People are strange. Si subía el volumen no se podía hablar; si lo bajaba, un molesto rumor de altavoz torturaba nuestros oídos con ultrasonidos. Al final puso la radio. Alguien a grito pelado decía que el salmón estaba en oferta, casi regalado, en no sé qué supermercado. Pillé la indirecta.
Volvió a sentarse en el sofá. Sobre la encimera de la cocina quedaban casquetes y más casquetes de botella. Debió ponerse tibia antes de verme. Yo estaba sentado en un extremo del sofá y ella recostada en el brazo del otro extremo, cruzando las piernas. Lo peor en ella eran aquellos calcetines de algodón asquerosanmente plagados de pelotillas parduzcas. Empecé a arrancarle pelotillas parduzcas con la misma adicción que quien revienta pelotillas de aire en el embalaje del nuevo frigorífico. Ella hablaba conmigo, abandonada a su suerte, respondiendo más bien por inercia. Yo a esas alturas ya usaba su muslo derecho como reposabrazos y su mano se dejaba coger. Ante un talante tan manso y abnegado no pude evitar sentirme un poco gilipollas prolongando la conversación por derroteros que a ninguno de los dos nos interesaban.
Así que me lancé a la piscina y la entrada fue limpia. El sillón era muy incómodo, de hecho ella podría haberse esnucado contra el extremo donde apoyaba su espalda, pero pareció no importarle. A modo de imagen, nuestros cuerpos eran dos palos de golf iron 8 y nuestras cabezas los extremos.
Mis manos empezaron a describir movimientos espirales por toda su anatomía. Lo del naturismo parece venir de familia, es la típica mujer que jamás quedaría endeudada por su factura en lencería, ya que aparte de dermis y epidermis nada más cubría su cuerpo bajo el pantalón y el suéter. Como diría Toni Leblanc en Torrente 2: eres un poco cochinota...
Su cuerpo era pálido y no olía ni bien ni mal. Sus tetas tampoco eran grandes ni pequenas, pero se arrugarían muchísimo, como un melón de piel de sapo, cuando se hiciera vieja. Por lo menos eran firmes. Tardamos bastante en llegar a su habitación.
Sentí un cosquilleo en el estómago cuando la cara de su hija, curiosamente sin túnica ni imperdible, nos miraba fijamente desde un portarretratos de la estantería, quizá reprochándome que las nalgas de Coral fueran azotadas cual si yo fuera Manolo y ellas mi bombo.
La cabeza me daba vueltas y la suya asentía a media altura de mi cuerpo. Me llevó a su habitación. La guarra no tenía ni funda ni sábanas. Así que podía leerse nítidamente algo así como "Grupo Lo Mónaco" en alguna parte... No había luz en la habitación y en la penumbra era difícil imaginar el color real de aquel colchón.
Apliqué todo el repertorio de posiciones que las clases de psicomotricidad y Windsor Pilates me habían ido ensenando con el paso de los anos. Las pelis porno rayan lo ordinario.
Ella, al menos de palabra, lo gozaba todo. "OH YEAH", decía, sin demasiada convicción. Su lubricidad era pasmosa, al menos a horas intempestivas. Tuve que echar un vistazo para cerciorarme que, en efecto, me había equivocado de agujero. A ella no solamente pareció no importarle, sino que volvió a asentir, con mayor cadencia, a media altura de mi cuerpo nuevamente tan pronto como abandoné la umbría de aquel hoyo. Por momentos me sentía como un jinete que pasaba de la doma clásica a la recta final del hipódromo.
Por desgracia me quedé dormido y el panorama que descubrí a eso de las 9 de la manana no era demasiado alentador. Motitas blancas jalonaban algo oscuro, a la sazón sus cabellos. Suaves y casposos, a partes iguales. Quizá en mitad del crudo invierno ella consiguiera negarlo, pero lo cierto es que hacía ya un mes largo que no nevaba...
Súbitamente perdió su lubricidad; inspeccioné el territorio con detalle. Digamos que todo estaba "deforestado", como un pollo congelado, con pelo sólo en la cabeza. El colchón era una completa gama de colores que antes fueron blancos, que mutaban al kaki y se degradaban en ocres. Me invitó a desayunar. Finalmente sólo tomé un vaso de agua. La manana era muy soleada y aquello parecía dar un poco de vida al interior de la vivienda. Su hija seguía mirándonos desde el portarretratos, ahora con una sonrisa ecuánime. Parece que ya se había familiarizado conmigo...
Coral caminaba con un suéter por el apartamento solamente. Me hizo gracia la manera en que empujó con el cono el cajón de los cubiertos. Me preguntó por mi tesis y por un montón de cosas, con total naturalidad, como si allí no hubiera pasado absolutamente nada durante las últimas horas. Ya no recuerdo ni lo que le respondí, tenía mal cuerpo y maldije una y mil veces no haberle preguntado a su debido tiempo dónde guardaba el jodido bote de lubricante.
Me preguntó también si había usado muchas veces el truco del mensaje para acostarme con chicas. Ciertamente es la primera vez que lo hago. Parece un buen invento. Lo que me desilusiona en cierto modo es no haberlo patentado antes.
Me cago en diez!
21 abr 2006 | 12:05 PM
Aquí no hay ni el tato, como quien dice...
Quizá debiera de parafrasear a Fernando Arrabal, porque me pregunto dónde cojones está esa "mayoría silenciosa" a la que alude en su archiconocido sketch...
Marcelo, no estudies tanto! El periodismo es un asco. www.elrincondelvago.com, un poco de tu ingenio y usar los siempre útiles sinónimos te ayudarán a terminar antes esos trabajos que los profesores luego evalúan a peso.
Si dependiera de mí este blog, si pudiera publicar contenidos, lo haría A DIARIO. SIEMPRE hay algo de que hablar. SOBRETODO DESPUÉS DE 12 DÍAS.
Ismael, dí algo! Hace falta savia nueva en este club... hace falta echarle un poco de rasmia, me cago en diez!
Yo volveré a aparecer por aquí el lunes, supongo que con nuevas historias.