Saludos, tengo examen a las cinco y no me sé ni la mitad del temario; puede que esté ante el examen más dificil de mi dilatada carrera: Derecho de la Información II. Más que nota, voy a sacar un chiquiprecio. En fin, por coger confianza he venido hasta los ordenadores para dejar constancia de que no he muerto, como aseguran en algunas webs, sino que mi casa de Villalgordo no tiene Internet. En breve inauguraremos la versión del Blog en teletexto (página 890 de Antena 3), y entonces sí podré trabajar desde casa.
Más cosas: hablé ayer con Jose Alberto, su tesina parece haber calado hondo, osea que será APTO. Esperemos que así sea y podamos celebrarlo. Ánimos tb para pedro que el lunes se efrenta al tema. Parece una prueba de 'Saber y Ganar', pero no, es una oposición.
Ánimo Pedro, las lolitas necesitan nuestro conocimiento para ser algo en la vida.
Otra aclaración: Eva, a quien se dirige Jesús, es mi compañera y amiga en la Cafetería, esa que muchos conocéis. Es usuaria del blog pero se niega a poner un comentario, alegando algo así como locura transitoria. De ahí los ánimos de Jesús y mis amenazas, pues ya le he dicho que soy capaz de parar el blog hasta que no haya una firma suya. Como es más cabezona que yo de momento no lo he hecho, porque la cosa podría ir para largo y me tocaría ceder a mí. Mujeres.

Bueno, en fin, aquí pongo a este señor de muchos conocido para que nos ilumine y nos guíe en nuestro tortuoso camino. Para quienes todavía no le conozcan, es el Padre Pío. En Italia, sobre todo en el sur, es toda una institución, un verdadero hijo de Dios que hacía milagros y llevó una vida contenida. Entre curaciones y virtudes era capaz de ser visto en varios sitios distantes. Digo yo que esa es la ventaja de tener coche.