Ahí estaba yo. En la noche de San Juan, en el interior de los Redondeles de la Feria observando como actuaban sobre el escenario el grupo musical “Esmeralda”. Compuesto por dos chicos de pelo largo y tres espectaculares chicas, dos rubias y una morena. Acompañado por una pareja de novios amigos míos, me vi rodeado de jubilados bailando, de jubilados de un mismo sexo bailando juntos, de chicos y chicas que están al borde de la edad del pavo y de más parejas, novios, amantes y matrimonios que hacían todo lo posible para intentar llevar un ritmo y aquellos que no lo conseguían se quedaban de brazos cruzados mirando al escenario. Entre cumbias, salsas y pasodobles orquestados por “Esmeralda”, de pronto me vi a mi mismo rodeado de gente pero a la vez solitario y mirando las hojas de los árboles que estaban entorno al escenario. Realmente no sé que pintaba allí. Otro San Juan solo, otra fiesta de mi ciudad que me invita a mirar a mi alrededor y a cuestionarme hacia donde he de dirigir mis pasos y no perderme en la nada.

Este San Juan ha estado precedido de unos acontecimientos que empezaron esta semana y que invitan a decir “Sí se puede”. Marcados por una fecha que me recordó un programa de radio nocturno mientras yo intentaba conciliar el sueño a altas horas de la madrugada. 71 años que nuestro amigo y gran cantante Carlos Gardel nos dejó un 24 de Junio, dejando como legado su voz.

“La noche que me quieras
desde el azul del cielo,
las estrellas celosas
nos mirarán pasar.
Y un rayo misterioso
hará nido en tu pelo,
luciernagas curiosas que verán
que eres mi consuelo.”

Porque es cierto, lo complejo de los sentimientos, de conseguir ser correspondido. Porque en muchas ocasiones cuando eres celoso de alguien al que no tienes a tu lado todavía realmente se convierte en un problema. Crees que tu amigo (el cual una noche te confiesa que está empezando a descubrir sentimientos hacia la chica por la cual tú estabas detrás de ella) que por el hecho de pasar él y ella parte de la noche juntos va a ser capaz de intentar hacer algo. No lo sabes. Por un momento preferí que no me dijeran nada antes de empezar mi velada con la orquesta “Esmeralda”. Probablemente sea cierto que la ignorancia (en muchos casos) da la felicidad. Pues esa noche hubiera deseado ser el más ignorante y estúpido de todas las personas que estaban en el recinto ferial. Pero ya se estaba encargando este amigo mío de hacerme sentir el más estúpido del mundo. Estaba contribuyendo firmemente a la causa. Ahí estaba yo.

Pero como buen celoso, caeré en la trampa de esta chica a la cual por un momento me diré a mi mismo “ahora es demasiado tarde princesa” y en cuanto abra la boca ahí estaré yo como un perrito, como ese oso de peluche que una chica desea tener antes de que te diga “no, te prefiero como amigo”. En cambio a mi amigo, lo miraré y pensaré “cómo has podido”, pese a que desconozca si ha ocurrido algo entre ellos dos.

Deseando que llegue ya el verano para irme de vacaciones y perder de vista a estos dos que hacen que cada día que entro por la puerta de mi trabajo hacen que me ponga una careta, cansado de fingir que todo va bien, que no me afectan las cosas. Basta.
Y ahí estaba yo amenizando mi cabeza tras dejar de pensar en qué está sucediendo y qué debo de hacer. Es hora de ir a dormir, no sé porque estoy escuchando al Arrebato con su canción progre “Búscate un novio que te quiera, que te tenga bien llenita la nevera”. No es la canción apropiada para hogar mis penas. Hecho de menos a Paco, Silvio y Joaquín. Me voy a casa que mañana será otro día.

Y a ti, estimada Eva que sábado tras sábado te veo en el Santos, que deslumbras a todos los clientes que están al otro lado de la barra con tu asombrosa mirada, decirte que te animes a escribir. Que la propuesta de los patines no está nada mal y por lo tanto lo anotaremos, pero lo anotaremos para tenerlo en cuenta el día de tu cumpleaños (el cual desconozco) y, por favor, no me eches de nuevo en cara lo de los mojitos en Cuba. Fueron factores externos los que me llevaron por un camino que, quizás, no fue el correcto.

CLUB!!

Jesús Molina