Un nuevo camino se abre. Hoy he sabido que he sido admitido para cursar el FPII de Gráfica Superior. Un nuevo mundo que explorar y no sólo por los conocimientos que voy ha adquirir, sino por el entorno que me rodeará. Pero vayamos por orden cronológico.
A mediados de mayo decidí que quería estudiar algo relacionado con el diseño gráfico y entonces decidí rellenar la solicitud para acceder a un FPII de Gráfica Publicitaria. Lo único que se interponía en ese camino era que debía superar un examen sobre diseño gráfico. Bien, fui a presentar la matrícula al instituto. Este instituto se encuentra en Tomelloso, un pueblo de la provincia de Ciudad Real. Se caracteriza por ser un instituto dedicado íntegramente a lo que viene siendo mayormente las artes gráficas. Tiene un bachillerato de bellas artes, un FPI de diseño gráfico (autoedición), tres FPII relacionados con el diseño gráfico (fotografía, gráfica publicitaria y diseño mobiliario) y unos estudios superiores que es el de Diseño de productos. Como podéis comprobar para todo esto es necesaria la imaginación y ser alternativo. ¿Y qué clases de personas se relacionan muy bien con estas dos cualidades anteriormente mencionadas? Los jipis perroflautas. Y allí estaba yo. En la puerta del instituto rodeado de rastas, piercings, camisas a rayas… y de muchas jipis, que porque no decirlo, estaban bastante bien. Pasé dentro del instituto, entregué la solicitud para el examen y que sería un 28 de junio y pensé… la que me espera si apruebo.

Pues ayer llegó el día del examen. Me levanté a las 6 de la mañana y el examen era a las 9 de la mañana y para ir de Tomelloso desde Albacete se tarda una hora y cuarto. Pero como no me fiaba mucho de mi sentido de la orientación me levanté tempranico. Llegué sano y salvo. Cuando llegué al instituto, en la puerta estaban esperando dos jipis, uno de ellos con tremendas rastas y con una camisa negra con una estrella roja en su camiseta. Luego llegaron más chicas con atuendos jipis. Total, que nos llamaron para hacer el examen. En ese momento el grupo de jóvenes nos dividimos porque no todos los que estábamos ahí nos presentábamos al mismo FP. En mi examen estábamos nueve personas. Un grupo bastante curioso y dispar. Entre nosotros estaban dos jipis, una chica bastante guapa y un profesional que se llevó sus temperas y acuarelas.
Una de las pruebas del examen era realizar un cartel publicitario. Y ahí estaba yo. Estaba con mis lápices de colores de esos que salen en la caja un ciervo dibujado en un monte, prestados por el instituto, mientras que el “profesional” que tenía delante estaba con un frasco de cristal lleno de agua, con sus acuarelas y pinturas mezclándolas con el pincel, dibujando sus bocetos. Como podías salir a medio del examen para realizar algún descanso en busca de inspiración… pues nos salimos unos cuantos fuera. Entonces aproveché para ver de dónde procedían los compañeros que tenía a mi alrededor. La mayoría eran de pueblos cercanos o no tan cercanos. La chica me dijo que era de Albacete. Mira que casualidad. Entonces yo también dije que era de Albacete. Me preguntó que cómo había venido para acá y yo le respondí que en coche. Ella vino en bus la noche anterior. Entonces, amablemente, le dije que si quería podía venirse para Albacete conmigo. Accedió a ello. Así yo no perdía el viaje.

Sobre las 12.30h. terminamos el examen. Emprendimos rumbo para Albacete. En esa hora y cuarto que nos esperaba, empezamos a contarnos nuestras vidas. Cómo habíamos decidido emprender este camino para estudiar este FP, cómo nos íbamos a organizar: si nos vamos a vivir a Tomelloso en un piso compartido… esta opción no está bastante mal y también vimos la posibilidad de buscar un piso compartido para los dos. Mientras ella me relataba de lo mucho que le gustaba la fotografía vino un gran momento AMENA INFORMACIÓN GRATUITA. Procedo a contar la crudeza de lo qué sucedió: “Sí, me gusta mucho la fotografía y, además hace poco, mi novio me regaló una cámara de fotos”. Momentos duros.
Pese a esto el viaje de vuelta resultó muy ameno. Mejor que venirte solo donde va a parar. Nos intercambiamos los móviles para comunicarnos si habíamos aprobado y para quedar en septiembre para ir a rellenar la matrícula.
Bien, pasado el día del examen, a la mañana siguiente sobre las 13.00h. llamé por teléfono para ver si aprobé. Aguanté la tensión de la espera de quien me tenía que me decir mi calificación mientras buscaba mi nombre y apellidos y... sí, aprobé.
Un nuevo horizonte se abre en septiembre. Un mundo lleno chicas alternativas que votan (seguramente) al PSOE con las cuales espero compartir alternativas. Viva la España Plural y del talante!!