Bueno, otro mes ha pasado, es un buen día para recordar la cogorza de nochevieja, o los desmanes de la navidad. Qué lejos queda y qué poco hace. Qué rápido pasa el tiempo. Qué frío hace en mi pueblo. Qué abrigada va la gente. Qué pocos escotes. Paso a las recomendaciones, que sea lo que dios quiera.


La película del mes de febrero: 'El Premio', dirigida por Mark Robson en 1963. Película injustamente olvidada de tono muy parecido a las grandes del maestro Hitchkock. Recuerda 'Con la muerte en los talones', pero no deja de ser un buen film con Paul Newman haciendo de escritor borracho, mujeriego y simpático, papel que iría al pelo para Cary Grant. Diálogos deliciosos, y Edward G. Robinson mayorcito. Hay que verla.

El libro del mes de febrero:
'American Psycho', de Bret Easton Ellis. Sin haber visto la versión cinematográfica, recomendamos un libro que pone los pelos de punta y, también hay que decirlo, se mete mucho con la clase ejecutiva de los Estados Unidos. Una novela necesaria para paliar la "necesidad de pasar terror". Tremendo el fragmento en que saca los ojos al mendigo y le parte las patas a su mascota. Para leer en ayunas.
El disco del mes de febrero: 'Calling Card', de Rory Gallagher, grabado en 1976. Porque Gallagher es quizá el guitarrista más injustamente olvidado, porque es infinitamente superior a nombres concidos como Clapton, porque nadie en el escenairo tuvo su nervio, porque murió de cirrosis hepática, porque es el disco más variado y completo de una discografía impresionante, porque fue el único capaz de rechazar formar parte de los Rolling, porque era un buen tío, y porque le dedicó una canción a Dashiel Hammett (Continental O.P).