Jesús -una vez más- construyó una máquina del tiempo y me pidió que hiciera de cobaya. Como siempre había soñadio tener una máquina del tiempo para poder viajar a 1971 y colarme en el rodaje de El Padrino, acepté. Este es el resultado. Espero no haber tocado nada, pues esa es la norma fundamental. Ya lo sabéis, si viajáis en una máquina del tiempo, no toquéis nada, pues cualquier minúsculo cambio modificará el futuro de modo irresoluble. Por cierto, Al Pacino es un soso, me quedo con John Cazale y Jimmy Caan, cuentan unos chistes que son la monda.