Esta mañana tocaba hacer mudanza. Irse de otro piso, igual que el año pasado, el anterior y el otro. Mi espuma de afeitar miraba al suelo y murmuraba que hay que ver, que esto pasa cada año, que qué desastre de persona, incapaz de pasar más de dos años en algún punto de la faz de la tierra. Las zapatillas de correr han estado todo el viaje de vuelta sin dirigirme la palabra; y eso que a ellas les gusta moverse. Sólo el radiocassette se ha animado poniendo algo de música para romper el hielo. Y los libros, como siempre, se han quedado con su propia opinión sobre la vida, esperando que los abra y lo descubraPues sí, tocaba irse de Murcia,lo que es bueno y malo a la vez; ya lo hemos hecho. Nos hemos ido. Mis cosas y yo. A saber dónde iremos a parar. Pero tenía razón la canción. Las cosas saben que se van