El compañero Ismael nos rmeite una pregunta:
Salud compañero,
Para Aló Presidente una preguntita: ¿para cuándo la publicación, o el debate, o la elaboración de la Constitución del Club? A ver si va a dar más problemas que ponerle letra al himno nacional.
En primer lugar y antes de responder me hago eco de una petición suya: Enviamos un mensaje de solidaridad desde el blog, desde el Club y desde el país a México,
por las inundaciones en el estado de Tabasco, en cuya capital,
Villahermosa, el Club visitó el museo al aire libre con las famosas
cabezas olmecas.
La respuesta a la demanda de constitución es que tengo que encontrarla, porque no recuerdo dónde la puse, lo admito. No se preocupen, me sé los 162 artículos de memoria, incluso aquél que se cambió para promover la reelección permanente. Por cierto, al Club le sigue cayendo mal el Rey.
13 nov 2007 | 03:14 PM
En efecto, el club estima oportuno alinearse con Lorenzo Lamas, el rey de las camas.
En cuanto a la familia real,
que se ponga a currar.
13 nov 2007 | 05:51 PM
Me alegro de que hayan trasladado a Madrid a un paleto engreído como Melendi y lamento que no hayan podido lincharlo, cuando hizo alarde de su solvencia.
El club, cuando se puso tibio de cerveza y vino en el vuelo al D.F. el pasado 30 de abril de 2005, siempre supo mantener la compostura.
¡Me cago en diez!
14 nov 2007 | 01:49 AM
Pues primero que nada, agradezco la solidaridad para el pueblo tabasqueño al que le asola la mala fortuna, gracias Ismael, y en segundo término, envío un saludo enorme a todos los compañeros del club esperando su pronta visita. pd. ¿quién diablos es Melendi?
15 nov 2007 | 12:37 PM
¿se ha olvidado ya lo de nochevieja?
15 nov 2007 | 01:23 PM
¿Qué es lo de nochevieja?
29 nov 2007 | 07:27 PM
DESMENUZAMIENTO DEL REGGAETÓN: EL LÁTIGO
Amigos y amigas de club. Llevo unos días dándole vueltas a todo esto. Sí, he reflexionado antes de hacerlo, mas sólo he llegado a la siguiente conclusión: todas las canciones de reggaetón hablan de lo mismo.
Realmente poco hay que destacar de este estilo musical, ya que incluso cuando se baila acompañado acabas con un calentón del quince. Ya no hablamos de “se mira pero no se toca”. Acabamos de pasar a otro estatus: “se toca pero no se hace hoyo”. En fin, pasamos de la censura al nihilismo, lo cual no deja de ser un flaco favor a la hora de querer liberar fluidos.
Prosiguiendo con los estilos musicales, incluso en los más tópicos hay variedad temática. Qué decir del tango, donde aparte de amor y desamor se hace una crítica de la sociedad contemporánea, por ejemplo Gardel en su archiconocido “Cambalache”. Incluso en estilos más tópicos aún, tal es el caso de la salsa, eternamente evocadora de pasiones no alcanzadas o acaso correspondidas, nos encontramos con Gloria Estefan, quien en “mi tierra” habla con nostalgia de su exilio, o incluso con el original “el Combo”, quien en su canción “feo pero sabroso”, que parece hecha a medida de un hermano Calatrava, habla con humor y sinceridad acerca de su poco agraciada figura.
Llegamos a otro estilo fácilmente ( y erróneamente) parodiado: la ranchera. Piensan los y las ignorantes que sólo se habla de alcohol, de venganzas al estilo “Puerto Urraco” o de desplantes amorosos en sus canciones. Pero nada más lejos de la realidad. ¿Qué decir, si no, del gran Pedro Infante, quien trató con ironía temas tan sociales como la economía doméstica en su genial “peso sobre peso”, o incluso, yendo más allá, exalta su patria en su no menos memorable “México lindo”?
Saltando de estilo pasamos a uno todavía más rayano en el cliché: el merengue. Nos pensamos que todos los merengues son ¡hala! ¡despiporre! ¡a follar y a mover la cintura! ( o al revés). Pero no. Lamento deciros que, si seguís pensando de manera tan cerril, seguís caminando por la senda del más craso de los errores. Todos conocemos a Juan Luis Guerra, sus bachatas de amor y sus merengues de idéntico argumento. Pero, ¿qué hay de ese “costo de la vida”? ¿Y de “la gallera”? Aquí en Europa, por esto de inclinarnos por ludopatías más convencionales, quizá sacáramos un éxito llamado “sin línea en el bingo” o “bingo por mis cojones”, si nos ceñimos a las aptitudes literarias y expresivas de todos estos cantantes actuales nacidos al calor de un jurado tirano en programas televisivos que aumentan estrepitosamente la ligereza de vientre al ser visionados. Juan Luis, que anda ya en sus últimas, incluso le canta a Dios, en su éxito “las avispas”. En fin, que dentro de nada la pondrán en las iglesias, para amenizar esas hordas de borregos creyentes.
Sucede lo mismo con la cumbia. No todo es amor en este estilo. También prosperidad, gracias a la lotería. Y si no que se lo pregunten al “peluquero salvatrucha” que cantaba Aniceto Molina. Ni siquiera, acercándonos más al encasillamiento total que parece merecer tan sólo el reggaetón, llegados al bolero, podemos generalizar. ¿Os acordáis de “Veracruz”, de Agustín Lara? ¿Y “el huerfanito”, de Machín? Porque el bolero sabe que no todo va a ser amor de entrepierna, sino que pueden establecerse lazos afectivos más profundos y sinceros.
Terminando esta retahíla de estilos, cabe decir lo mismo de la guaracha, de la rumba, de la guasca, de las cuecas chilenas, de las llaneras, del vallenato, del calypso, del cha cha cha, del mambo, del porro, del mapalé, de la timba… Incluso de la jota.
Así pues, estas son mis conclusiones acerca del reggaeton:
-1) En el reggaeton solamente se perrea. Es el verbo universal. Sí, muy propio de perros, aunque bípedos. Los otros, aunque tengan una lengua meramente onomatopéyica, seguro que si hubiera traductores caninos llegaríamos a la conclusión de que son mucho más originales.
-2) En el reggaetón hay que ser un malote. Saca la pistola que voy a reventar al novio de la que me gusta, le voy a enseñar quién soy yo, porque soy chungo de la hostia. Intuyo que tendrán también su lado sensible y quizá les haya gustado “los puentes de Madison”.
-3) En el reggaetón siempre hay una rima fácil y sencilla. Que eres muy pilla. Que aparte de fumar también tengo una colilla. No me seas listilla. La cadena me brilla porque la forro con papel albal. Bueno, esto último no rima… ¡pero me da igual!
-4) En el reggaetón el hombre manda, el hombre es machista, al hombre se la suda lo que diga o lo que haga la mujer. Si ella tiene novio, tiene que ser suya. Si ella se porta mal, a hostia limpia. Y para muestra, un botón. Una verdadera joya de este estilo tan original y variado como su percusión:
LÁTIGO. ( EL CHOMBO)
Y si ella se porta mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
Se sigue portando mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
Y si ella se porta mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
¡¡¡Dale con el látigo!!!
¡¡¡Dale con el látigo!!!
(x2)
¡Látigo! (8x)
Pa' que aprenda, pa' que respete, pa' que respete y pa' que aprenda
ya se quede quieta y no ande de tremenda
sale paquí sale pallá y un consejo le voy a dar
¡eh! látigo, látigo, yo le voy a dar
por atrás, por atrás, pa que le duela
¡otra vez!
Y si ella se porta mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
Se sigue portando mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
Y si ella se porta mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
¡¡¡Dale con el látigo!!!
¡¡¡Dale con el látigo!!!
(x2)
A ella le gusta el plástico
y si se me porta mal le doy con el látigo
si la trato bien ella me dice “¡qué estúpido!”
sabe que me gusta que me dé con el látigo
¿tú quieres látigo?
(x2)
Coge tu...
¡Látigo! (8x)
¿Quieres que te dé mi látigo?
Ya sé que te gusta el látigo (4x)
Y si ella se porta mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
Se sigue portando mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
Y si ella se porta mal
¡¡¡Dale con el látigo!!!
¡¡¡Dale con el látigo!!!
¡¡¡Dale con el látigo!!!
Corre pa' la izquierda que te voy a dar
¡Látigo!
Para la derecha que te voy a dar
¡Látigo!
Corre pa' la izquierda que te voy a dar
¡Látigo!
Coge tu..
¡Látigo!
Toma tu...
¡Látigo!
Pa' que aprenda, pa' que respete, pa' que respete y pa' que aprenda
ya se quede quieta y no ande de tremenda
sale paquí sale pallá y un consejo le voy a dar
¡eh! látigo, látigo, yo le voy a dar
por atrás, por atrás, pa que le duela
¡otra vez!
En fin, leído esto, solamente recuerdo tres canciones con una letra más breve:
1.) Sex and violence, de Sex Pistols. Se pasan 5 minutos diciendo esas 3 palabras. Pero al menos el acompañamiento instrumental sabe estar a la altura y el cambio en la entonación aporta una profundidad a la canción que el reggaetón no tiene. Incluso la locutora de Carrefour le pone más sentimiento a las ofertas de la semana.
2.) Manué, no te arrime a la pared, que te va a llená de cal, de cal, de cal, cantaban hace 16 años Los inhumanos.
3.) Y, por último, aquella frase tan repetida por el grupo Dinamita pa’ los pollos, en su canción Billy Joe: “Billy Joe en el aserradero, con la motosierra se corta un dedo; ya no puede tocar el bajo en el rodeo, ¡pobre Billy Joe!”
Vaya, quizá en la tercera me haya pasado un poco, ya que ocupa dos líneas, con la tontería.
Pero centrándonos en esta pieza de poesía que hoy desmenuzamos, en este apoteósico “ dale con el látigo” del grupo El Chombo, autor de otros éxitos más surrealistas e incluso aceptables como “el gato volador”.
Si tenéis la oportunidad de escuchar tamaño éxito de las ondas hertzianas, os daréis cuenta de que al inicio hay un supuesto cantante a quien no se le entiende lo que dice. Hasta que por fin, una vez se ha memorizado este estribillo tan recurrente, lo suelta y lo repite hasta la saciedad para que nos demos por enterados, o por enteradas más bien: “y si ella se porta mal, ¡dale con el látigo!”. Moraleja: si ella te pone celoso, o te deja plantado, o te dice que no a lo que le pidas, reviéntala a hostias. O, si el látigo es una metáfora visual que multiplica por un millón el tamaño de un espermatozoide epiléptico, entonces hay que reventarla a pollazos. He aquí la ambivalencia del amor “made in reggaetón”: ¡violala! u ¡hostíala!
Me gusta también el sentido que esta canción da al concepto consejo. Más bien creo que confunde consejo con amenaza. Así pues, Bin Laden en su próximo video nos saludará con un “cuando las barbas de tu vecino veas cortar echa las tuyas a remojar”.
El consejo de “El Chombo” es bastante elocuente: “¡eh! látigo, látigo, yo le voy a dar por atrás, por atrás, pa que le duela ¡otra vez!”. Parece una versión masoca del “a Dios rogando y con el mazo dando”. Aunque aquello del mazo nunca me quedó claro: ¿rogando a mazo? ¿censurando a la sociedad moderna? Vaya, como la Iglesia es tan hipócrita, seguramente se trate de las dos posturas.
En fin, que asimilado este consejo yo sólo deduzco dos cosas: o bien la pobre chiquilla, tras haber sido enculada, ha quedado más escocida que en uno de esos empalamientos tan en boga en el Medievo, o como ella no nos hace caso a todo lo que le decimos la seguimos hostiando.
Aunque llegados al “coge tu… ¡látigo!” empiezo a tener dudas. ¿Acaso hay dos látigos? ¿el Chombo contra Dominatrix?. Y la canción prosigue: “¿Quieres que te dé mi látigo? Ya sé que te gusta el látigo” En el fondo en el amor todo es compartir, aunque sea latigazos.
Los últimos segundos de la canción son reveladores: el vocalista emite unos sonidos guturales propios de un carnero haciendo gárgaras con Red Bull. Se perciben ciertas reminiscencias kafkianas, cierto halo de metamorfosis, cierto abandono de la especie humana. Y es que, no lo olvidemos, ya lo decía Roberto Carlos en una de sus canciones, a la sazón “El progreso”: Yo quisiera ser civilizado como los animales.
¡Club!